En boxeo olimpico Ingrit Valencia aseguró nueva medalla medalla para Colombia

Llegó a Río de Janeiro como la primera mujer colombiana en boxear en unos Juegos Olímpicos y con su compañero sentimental como su entrenador. Ahora, Ingrit Valencia puede pregonar que dos combates le bastaron para meterse en la fiesta de las medallas.

La colombiana de 27 años superó el martes por decisión unánime (3-0) a la tailandesa Peamwilai Laopeam en cuartos y avanzó a las semifinales de la división mosca, una instancia que le asegura al menos el bronce.

Laopeam había vencido en enero a la colombiana por decisión dividida en el Mundial de Astana, Kazajistán.

Valencia garantiza la presencia de su país por segunda vez en el podio del boxeo en Río, luego de la plata que atrapó Yuberjen Martínez en la división minimosca en la rama masculina.

Valencia, oriunda de Morales —en el departamento del Cauca_, había derrotado en su estreno a la centroafricana Judith Mbougnade por nocaut técnico en su estreno del viernes.

Ausente en el debut del boxeo olímpico de mujeres en Londres 2012, Colombia aseguró su presencia en Río en la rama femenina gracias al boleto logrado por Valencia en un torneo clasificatorio realizado en Buenos Aires en marzo.

Esa clasificación sucedió seis años después de haber conocido en el deporte a Raúl Ortiz, quien a la postre se convirtió en su entrenador y pareja. Ambos tienen un hijo de 10 años.

Valencia tiene ocho años de experiencia y entre sus logros figura el bronce conseguido en los pesos mosca en los Panamericanos de Toronto el año pasado.

Valencia desplegó su técnica desde el campanazo inicial para robarse la iniciativa y la distancia ante una rival de mayor estatura y alcance, que no supo contrarrestar los golpes rectos de la colombianas.

Tras un primer asalto cómodo, presionando, que ganó con relativa facilidad, Valencia disminuyó el ritmo en el segundo, pero se mantuvo al ataque, en que la tailandesa también conectó algunos golpes a la cara de la colombiana.

La colombiana retomó el control en el tercero, con jab y recto, y cuando iba en corta distancia ponía los ganchos, tanto de derecha como de izquierda.

En el cuarto, Valencia no cedió el control y siguió avanzando al tiempo que soltaba sus golpes ante una aturdida rival, pero en el último minuto bajó la presión y se dedicó a dejar correr el reloj, sin soltar el control.

Un juez anotó 40-36 y dos anotaron 39-37.

Valencia tomó desquite de la tailandesa que, tras un empate en el combate, se quedó con el fallo en el Campeonato Mundial, pelea celebrada el 21 de mayo pasado en Astana.

“Quería cobrarme la revancha y llevarme una medalla de oro. Ya se aseguró ahora vamos por el cupo a la final”, manifestó la joven zurda nacida en Morales (Cauca), al terminar el combate en el Pabellón Seis de Riocentro, centro de eventos ubicado al frente de la Villa Olímpica.

En la semifinal del jueves (2:15 p.m. hora de Brasil, 12:15 hora de Colombia), Valencia se medirá a la francesa Sarah Ourahmoune, que posterior a la pelea de la colombiana venció por decisión unánime a la kazaja Zhaina Shekerbekova.

La de Valencia, única mujer en el equipo, es la quinta medalla del boxeo colombiano en los Juegos Olímpicos y la segunda en Río de Janeiro. El domingo, Yuberjen Martínez (49 kilos) se convirtió en el primer medallista de plata en la historia de este deporte para el país.

“El triunfo de Yuber nos ayuda mucho y esto todavía no se ha acabado”, remató Valencia.

Colombia logra su segunda medalla de oro en Juegos Olímpicos con los saltos de gloria de Katerine Ibarguen

Este día fue inolvidable para Colombia, porque gracias al oro conquistado por Caterine Ibargüen en el salto triple, segundo en estos Juegos Olímpicos, se superó en medallas de oro y en las posiciones generales por países, lo conquistado en Londres 2012, cuando aún quedan siete días de competencias.

Además, la épica actuación de la atleta antioqueña cierra un día glorioso que había abierto el boxeador Yuberjen Martínez hacia el mediodía, con la conquista de su medalla de plata, en los 48 kilogramos, lo que elevó a cuatro preseas la conquista nacional en estos Juegos, luego del oro de Oscar Figueroa, en pesas, y Yuri Alvear, en judo.

Estadio lleno. 45.000 personas observando. El principal objetivo para ver era Usain Bolt. Se corría la prueba reina del atletismo, los 100 metros planos, pero al mismo tiempo, toda Colombia estaba expectante, algunos también por el jamaiquino, pero los más de 40 millones de colombianos esperaban el triple salto de la morocha que cautiva con su sonrisa.

En la víspera, la ‘negra’ había saltado con autoridad. Con un solo salto en la clasificación, de 14 metros con 51 centímetros, se instaló en la final, mientras otras rivales buscaban un cupo entre las 12 finalistas, entre el grupo que buscaría un lugar en el podio, aunque todas sabían que ella ya tenía un escalón por delante de todas. Era la favorita natural. Es la mejor del mundo, actual bicampeona orbital.

Una docena de atletas se presentaron para la final. Todas debían saltar y la última en hacerlo era ella. La favorita. La número uno del mundo. El sistema de competencia ordena tres saltos iniciales y cuando todas cumplen con esa cifra, hacen un corte. Cuatro quedan afuera y ocho entran a la disputa por las medallas, con tres saltos más, para seis en total.

Una a una fueron saltando. El primer gran registro fue de la estadounidense Keturah Orji, con 14 metros y 71 centímetros. Pero su saltó lo bajó la campeona olímpica de Londres, la kazaja Olga Rypakova. Y el tercer registro de la primera ronda de saltos fue para la colombiana, quien tuvo que esperar una semifinal paralela de Usain Bolt para emprender su carrera al salto. Una distancia de 14,65 metros la puso en la pelea por las medallas.

La segunda rueda no fue buena para sus rivales. Rypakova hizo 14,49 y Orji tuvo salto nulo. Eso lo aprovechó la antioqueña, que dio el primer golpe de autoridad, superó la barrera de los 15 metros por segunda vez en la temporada, saltó 15,03 y pasó a liderar la competencia. Se empezó a ganar el oro, cuando se venía el corte para seleccionar a las ocho mejores.

En el tercer intento de las 12, la que sacó chapa para estar en el podio fue la venezolana Yulimar Rojas, quien saltó 14,87 y pasó a escoltar a la hija de Apartadó. Rypakova hizo 14,52 y seguía tercera. La dueña de la sonrisa más famosa de Colombia fue la encargada de cerrar el corte con un 14,38, pero el 15,03 seguía mandando la parada.

A la final para los últimos tres saltos clasificaron la griega Paraskevi Papahristou, la israelí Nanna Knyazyeva, la portuguesa Patricia Mamona, la jamaiquina Kimberly Williams, la estadounidense Keturah Orji, la kazaja Olga Rypakova, la venezolana Yulimar Rojas y la bicampeona mundial colombiana, Caterine Ibargüen.

El cuarto salto, para las ocho finalistas comenzó con brincos normales, en el promedio de los tres iniciales, hasta que llegó el turno de Yulimar, la venezolana presionó a la colombiana porque saltó 14 metros con 98 centímetros y como estar bajo presión es la mejor motivación para la paisa, el oro se acercó aún más porque su salto marcó 15 metros y 17 centímetros, la mejor marca de la temporada en el triple salto.

Para el quinto intento, de la cuarta  a la octava todo siguió sin novedades y siempre se esperaban a las tres mejores: Rypakova, Rojas e Ibargüen. La kazaja mejoró un centímetro su marca: 14,74 metros. La venezolana se reportó con 14,66 y la colombiana mostró una gran performance con 14,76. Tres veces había superado el mejor registro de la defensora de la medalla de oro, Olga Rypakova.

Y el salto final llegó. Las cinco primeras en hacerlo, como fue costumbre, no la pusieron en riesgo. Rypakova no superó su mejor marca, por lo que se quedó con el bronce y dejó el duelo entre la venezolana y la colombiana. Yulimar Rojas saltó 14,95 y con ese resultado Caterine ya era oro. Ya era campeona olímpica, con un salto por cumplir.

Caterine tomó carrera, todo el estadio la observaba, mientras aguardaban por la salida de Bolt y compañía. La negra levantó sus brazos, empezó a aplaudir y todo el estadio la acompañó, en medio de las palmas emprendió la carrera, zancada tras zancada el público hizo más ruido, llegó a la tabla de batida, pisó en el espacio permitido, dio el primer salto, luego el segundo y en el tercero voló por la gloria, voló por el oro, registró 14,80 metros y con el 15,17 del cuarto intento se colgó la medalla. Se convirtió en la reina del atletismo colombiano.

Una vez más Caterine demostró que es la mejor del mundo. Completó un ciclo olímpico perfecto, con dos títulos mundiales, tres coronas de la Liga Diamante, oro en los Juegos Centroamericanos Veracruz-2014, oro en los Juegos Panamericanos Toronto-2015 y oro en los Juegos Olímpicos Rio-2016. No hay duda, es la mejor del mundo y es colombiana.

En Olímpicos Yuberjen Martínez le dió medalla de plata a Colombia

Yuberjen Martínez, entregó todo su potencial  para conseguir la medalla de oro de los Juegos Olímpicos Río 2916 en la categoría de los 49 kilos, sin embargo las tarjetas de los jueces dieron el triunfo a Dumastov Hasanboy de Uzbekistan.

Es el que ha traído la alegría a la delegación. Cuando salió de Colombia no era conocido en el país, pero en Rio de Janeiro permitió escribir la mejor historia de vida de un colombiano luchador, esforzado, humilde y, sobre todo, alegre.

“Yúber ha sido la alegría de todos, la motivación de todos porque eso alienta el ánimo y todos nos contagiamos”, reconoce Raúl Ortiz, entrenador de Ingrit Valencia, compañera de Yuberjén, mientras que para Eduardo González, director del área técnica, “Yuberjén es el deportista más motivado que hay en la delegación”.

La motivación del antioqueño, más allá del triunfo, de la gloria deportiva, era saber que todos los años dedicados al deporte, que el esfuerzo, las derrotas, las alegrías y el festejo natural por una medalla olímpica, que lo constituyó en el mejor boxeador colombiano aficionado de todos los tiempos, le cumpliría el sueño de regalarle la casa a la mamá.

Doña María Rivas lo vio desde Turbo por televisión, lloró, se emocionó y celebró, porque el ‘Tremendo’, como ella misma lo marcó por sus travesuras en la casa, ahora es el ‘Tremendo’ del boxeo colombiano y del deporte nacional. Es medallista olímpico, el cuarto boxeador de toda la historia de nuestro país.

La semana de Yuberjén ha sido activa, primero le ganó al brasileño Patrick Lourenco. Luego sacó de carrera al mejor de Asia, el filipino Rogen Ladon. El podio se lo aseguró eliminando al español Samuel Carmona, el verdugo del doble medallista de bronce olímpico, el irlandés Patrick Barnes. Y en la semifinal dio la sorpresa más grande, eliminó al campeón mundial.

El rival del ‘Tremendo’ en semifinales fue el principal favorito al oro, el cubano Joahnys Argilagos, pero el ‘Tremendo’ no le comió cuento a la escuela cubana, lo derrotó y se clasificó para la histórica final de los Juegos Olímpicos, en la que lo esperaba el uzbeco Hasanboy Dusmatov, de 23 años de edad, campeón asiático de la temporada 2015.

Dusmatov era la siembra tres del torneo. A segunda ronda pasó directo y para llegar a la final siempre ganó con decisión unánime de los jueces. No había perdido ningún asalto, hasta que llegó a la final para pelear contra el ‘Tremendo’ Martínez, a quien Colombia conoció esta semana y este domingo se unió para hacerle fuerza, para alentar al mejor boxeador colombiano aficionado de todos los tiempos.

Y el combate fue difícil, fue parejo, el uzbeco salió en busca de la gloria deportiva, en procura de ratificar que no había otorgado ningún asalto a sus rivales y así se dio. El rival de Yuberjén fue superior, confirmó que era el tercer favorito al título, mientras que la hazaña de ‘Yúber’ era estar en la final, era subir al podio y reclamar la medalla de plata.

Con decisión unánime, como todo el torneo para el uzbeco, el colombiano Yuberjén Martínez perdió la medalla de oro, pero ganó la de plata y el sueño de regalarle la casa a su mamá, el gran objetivo de Yuberjén, el desconocido antioqueño que emocionó a todo Colombia.

Boxeador colombiano Yuberjén Martínez va por la medalla de oro

“La plata que dan por el bronce no me alcanza para la casa que quiero para mi mamá, por eso voy por el oro”. No hubo mejor motivación para el ‘Tremendo’. Quiere regalarle la casa a doña María Rivas y por eso no creyó en campeones mundiales. No le comió cuento a la escuela cubana y ya está en la final de los Juegos Olímpicos Rio-2016.

Yuberjén Herney Martínez Rivas, el ‘Tremendo’ de la casa, de Turbo, de Colombia y ahora de los Juegos Olímpicos ya es la revelación, la figura de la delegación colombiana, porque viajó con perfil bajo, no era tan conocido como Caterine, Mariana, Yuri, Óscar o Fernando, pero ahora lo es. Colombia volvió a hablar del boxeo y el protagonista es él.

Primero le ganó al brasileño Patrick Lourenco, que según el entrenador Rafael Iznaga: “No era ningún pintado, ni desconocido, tiene su palmarés”. Luego sacó de carrera al mejor de Asia, el filipino Rogen Ladon. El podio se lo aseguró eliminando al español Samuel Carmona, el verdugo del doble medallista de bronce olímpico, el irlandés Patrick Barnes. Y este viernes dio la más grande sorpresa.

El rival del ‘Tremendo’ en semifinales fue el vigente campeón mundial y principal favorito al oro, el cubano Joahnys Argilagos. La división de los 49 kilogramos presenció la semifinal entre el mejor del mundo y el hijo de Juan Martínez y María Rivas, los líderes espirituales de la Iglesia Jesús El Buen Camino, en Turbo (Antioquia).

La pelea era como ‘Yúber’ se la imaginó. La había leído desde niño en la iglesia con sus padres. Era David contra Goliat. El colombiano desconocido frente al campeón mundial formado en una de las escuelas más grandes del boxeo mundial, la academia cubana. Pero ‘Yuber’ se aferró a su talento, a su fe, a su capacidad, a sus ganas de regalarle la casa digna a la mamá.

En el primer asalto, el ‘Tremendo’ salió con hambre de gloria. Tuvo la ofensiva de la pelea y ante la fortaleza del cubano, supo darle manejo para quedarse con ese primer salto con decisión dividida de 2-1. En el segundo asalto se vino la reacción del cubano, pero el ‘Yúber’ estuvo tremendo y volvió a ganar por decisión dividida de 2-1.

En el tercer y decisivo asalto, el cubano fue superior en el inicio, pero poco a poco el colombiano sacó lo que le quedaba de su esfuerzo físico y defendió la ventaja para quedarse con la victoria por decisión dividida.

Ahora el colombiano enfrentará el próximo domingo, desde las 12:15 del mediodía en hora colombiana, al uzbeco Hasanboy Dusmatov o al estadounidense Miguel Hernández en la gran final por la medalla de oro, esa que Yuberjén quiere para recibir los 165 millones de pesos que le alcanzan para comprarle la casa a su mamá, pues los 96 millones de la presea de plata tampoco siente que le son suficientes. El ‘Tremendo’ ahora va por el oro.

Colombia celebra medalla de plata de Yuri Alvear en Rio 2016

Su sueño era el oro, no le alcanzó, pero continuó su ascenso. Hace cuatro años ganó bronce en Londres-2012 y ahora se quedó con la medalla de plata en Rio-2016. El oro sigue pendiente y Tokio-2020 la espera para saber si podrá conquistar el podio completo.

Una vez terminó la competencia, las lágrimas salieron. Su entrenador Noriyuki Hayakawa bajó la cabeza, puso la frente en el tatami y cuando se miraron a los ojos, lloraron, controlaron el llanto rápidamente y salieron. Las sensaciones de tristeza eran notorias, pero la alegría también llegó de a poco.
En cada respuesta, Yuri se entusiasmó más. No ganó el oro, pero se quedó con la plata, es la segunda mujer colombiana en toda la historia que logró dos medallas olímpicas. Por eso cambió las lágrimas por la sonrisa y valoró el resultado. Reconoció a su rival y visualizó Tokio-2020.
– ¿Cuál es el sentimiento luego de ganar la medalla de plata?
Me siento muy contenta, quería la medalla de oro, no se pudo conseguir, pero bueno, contenta de tener la medalla de plata, agradecida con Dios por mejorar lo que fue Londres-2012, subir al podio nuevamente, sé que mi familia y compañeros están felices y las personas que me han apoyado durante todo este proceso.
– ¿Cuáles fueron las sensaciones en el momento de recibir la medalla de plata?
De satisfacción y de no creerme que estaba ahí en un podio olímpico, porque en la mañana llegué al coliseo y en pocas horas tengo colgada la medalla de plata, así que me siento muy feliz y contenta, por eso no hay palabras para agradecerle a Dios todo lo que ha hecho.
– ¿Qué significa la segunda medalla olímpica?
Significa mucho para mí porque Colombia es un país subdesarrollado en el judo, he obtenido títulos del mundo, una medalla de bronce en Londres, ahora una medalla de plata, siento que estoy abriendo el camino, estoy haciendo historia en el judo colombiano.
– ¿Por qué no se ganó el oro?
Creo que me apresuré un poco en la final, yo llevaba la ventaja, Japón es potencia en este deporte, pero así es el judo hay que arriesgar para poder ganar, me sentía bien, arriesgué, pero las cosas no me salieron y quedo agradecida con Dios por obtener esta medalla.
– ¿La japonesa fue más precavida?
No creo, las cosas se dieron así, las dos queríamos el oro, unas nos salen y otras no, así son los deportes de combate, de situaciones, tal vez ella estaba esperando un poco mi ataque, porque sabe que yo soy ofensiva, soy agresiva y ese es el estilo que me ha dado muchos triunfos.
– ¿Algo para reprochar?
Absolutamente nada, di lo mejor de mí, me esforcé hasta el final en cada uno de los combates, llegué a la final y subir al podio es algo muy importante.
– ¿Qué tan cerca se sintió del oro?
Mucho, por mi planteamiento táctico, por los estudios que hicimos de cada una de las rivales, ya sabía cómo trabajar a la japonesa, me sentía muy bien, pero tal vez me apresuré un poquito, porque ese es mi estilo, es mi manera de ser.
– ¿Los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 están en la mira?
Ahora quiero disfrutar mi medalla de plata, disfrutar con mi familia, tomarme un descanso con todas las personas que me estuvieron apoyando, ayer fue un día lleno de muchas emociones, mis compañeros me hicieron videos, mi entrenador japonés que no sabe escribir en español me hizo una carta, todos con el deseo de apoyarme.
– ¿Qué decía la carta de Noriyuki?
Que yo no estoy sola, que un 50 % es mío y el otro 50 % de él, que pierda o gane siempre va a estar ahí y que ahora yo no soy solo su deportista, sino que también hago parte de su familia. De hecho su familia me ha apoyado demasiado y eso es muy emotivo para mí porque es una persona que se vino de Asia para dedicar ya nueve años a mi deporte.
– ¿Qué tan importante ha sido estar en Japón?
Mucho, porque en Japón he podido realizar muchos de mis entrenamientos, he podido crecer mucho en mi nivel, muy agradecida con la empresa japonesa que me apoya, Miki House, porque han permitido que mis entrenamientos sean más fáciles allá.
– ¿Cuál es el mensaje para los colombianos?
A todos quiero agradecerles por todo el apoyo, que sigan orando, que sigan apoyando a todo el equipo colombiano porque quedan muchas más medallas por venir.
– ¿A quién le agradece?
A Dios, a todo el país, a mi entrenador, a mi familia, al Comité Olímpico Colombiano, a Coldeportes, a la Escuela Nacional del Deporte, a Indervalle, a Jamundí que en todas sus administraciones siempre me ha colaborado, es un equipo de trabajo muy grande que ha permitido todos mis logros. Quiero darle un saludo especial a todos los jamundeños, a mi tierra, donde me dicen que me vaya a vivir allá, pero no pudo por el deporte, sin embargo, en Jamundí me siento muy bien, la gente me conoce y respeto, un saludo a todos ellos.
Hasta 70 kg femenino – Clasificación FINAL
ORO JPN TACHIMOTO Haruka
PLATA COL ALVEAR Yuri
BRONCE GBR CONWAY Sally
BRONCE GER VARGAS KOCH Laura

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